Con jota y ve pequeña – El blog de Javier Ramírez


Destapa la felicidad
22 diciembre 2010, 22:02
Filed under: Reflexiones de pecho | Etiquetas: , , ,

El único Papá Noel en el que creo es en el de Coca Cola. No hay más. El resto son todos unos farsantes. De hecho, tengo una teoría que, sin el menor de los fundamentos, dice que Papá Noel realmente existe y que Coca Cola le pasa una mensualidad para que actúe en sus comerciales y pose para sus afiches.

¿Nunca se preguntaron de dónde sacaba Papá Noel dinero para comprar los regalos, o de qué vivía? Digo, esa barriga no ha de ser solo de cerveza ¿no? Bien, pues yo creo que los compra con un cheque firmado por el Sr. Coca Cola. Y lo creo en serio.

     Si este es un actor disfrazado, está todo perdido.

De cualquier manera, miren lo que me trajo esta navidad el Papá Noel de Coca Cola.

Feliz Navidad.

Anuncios


¿Soy feliz?
28 febrero 2009, 14:59
Filed under: Reflexiones de pecho | Etiquetas: , , ,

Cabreado porque no nos pagarían hasta el día lunes, salí al patio de la agencia a fumar un cigarrillo y a revisar en mi teléfono cualquier tontería. Entonces me encuentro con este artículo según el cual la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), asegura que el 47,9% de los ecuatorianos declara ser “muy feliz”.  ¿Qué es la felicidad?, me pregunté y, más importante aun, ¿cómo puede alguien medirla?

La felicidad, nos ha sido presentada siempre como una meta, un lugar en el que todos esperamos estar algún día. Llegar a ella no es sencillo: debes estudiar para conseguir un buen trabajo para tener dinero para comprar un linda casa para compartir con tu familia… Ese es más o menos el camino que nos vendieron. Y uno se esfuerza, se levanta todos los días a correr por ese sendero con un solo objetivo en mente: llegar a ser feliz lo antes posible. Pensamos que mientras más temprano lleguemos, más tiempo vamos a permanecer ahí.

Con el 47,9% en la cabeza, me puse a pensar en qué tan feliz soy. De inmediato me di cuenta de que pretender cuantificar la felicidad era una verdadera estupidez. Al terminar el día, varias reflexiones más tarde, comprendí que feliz solo se está, no se es.

Un saludo afectuoso de una persona a la que creía caerle mal, levantarme lo suficientemente temprano como para escuchar cantar a los pajaritos, un “me encanta” de parte de un cliente, encontrar dinero en un pantalón sucio, un asiento disponible en la Metrovía, un beso, un café, una playa, una cerveza, una canción…son algunas de las cosas que pueden hacer que me sienta feliz. Pero son instantes, fugaces como un orgasmo, luego de los cuales vuelves a tu vida de siempre, creyendo que no todo es tan malo, pero imposibilitado aún de poder decir “soy feliz”.

Agradeciendo no ser parte de ese ingenuo 47,9%, me preparo a pasar otro fin de semana chiro (sin dinero). Quizás no sea tan malo, sobretodo porque mientras más tarde me paguen, más tarde me gastaré ese dinero en tonterías que, después de todo, no compran la felicidad.